¿Anhelamos la atención de la máquina o viceversa?

Los objetos monumentales, aparentemente sensibles, nos invitan a atraer su mirada a través de nuestro movimiento. Los objetos reaccionan colectivamente, girándose hábilmente hacia nosotros o alejándose de nosotros en sincronía para crear una especie de diálogo que altera continuamente el dominio espacial.