Disco se vertebra en diferentes elementos que conectan y dialogan con su entorno natural y, en su conjunto, remiten a un campo de experiencia ajeno y desconocido, que pone de relieve esta posible nueva ecología entre máquinas / objetos conscientes y la naturaleza.

Es un proyecto que surge de una invitación de Mental Stones, una instalación permanente de Tito Díaz ubicada en un olivar de la comarca del Delta del Ebro y, a su vez, un programa de intervención site-specific vinculado a El Estado Mental.